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sábado, 3 de noviembre de 2012

CARO O BARATO

Encuentro en el buzón una muestra de Pantene Pro-V, concretamente del nuevo Aqua Light para pelo fino. De entrada, el champú no me servirá para gran cosa porque precisamente cabello no es que tenga mucho y el que me queda está muy corto, por tanto las cualidades de: proporcionar movimiento, no dejar residuos y no apelmazar no me son de aplicación.

Pero que hago yo leyendo todo eso, pues pura curiosidad. Esa curiosidad me lleva a leer "Comprobado: Tan bueno como tratamientos para el pelo fino 5x más caros", "... testado vs. productos similares con un precio 5 veces superior".

Esta afirmación la hace Procter & Gamble España, S.A., división de una importantísima empresa de productos de consumo. Eso me lleva a la siguiente conclusión: Si una gran empresa afirma (y comprueba) que su champú es tan bueno como uno cinco veces más caro, un champú de marca blanca o marca de distribuidor que cuesta un 20%, un 40% o la mitad que el Pantene Pro-V debe ser tan bueno como éste.
Y el mismo planteamiento lo extiendo al resto de productos. Normalmente están fabricados por empresas importantes, no gastan dinero en publicidad, la distribución es más sencilla, etc.

Por tanto, mi cesta de la compra seguirá dominada mayoritariamente por marcas blancas, excepto en aquellos productos que mi experiencia o sensaciones me aconseje comprar una marca conocida. 

lunes, 13 de agosto de 2012

¡QUE DIFÍCIL ES PENSAR!



Hace años asistí a un concurso de Gossos d'atura (perro pastor de origen catalán) y me pareció muy interesante, así que el pasado sábado invité a una amiga al concurso que hacían en Montnou (Odèn) -Lleida-, ya que ella nunca había presenciado un espectáculo de este tipo.

En esta ocasión no me ha gustado nada: difícil saber el circuito que debían seguir las ovejas (explicado al principio y sin ningún comentario posterior), tres o cuatros pastores descalificados por salir las ovejas del cercado, solo tres o cuatro (de un total de once) que pudieron acabar el circuito, etc.

Aparte me parece curioso que se utilice el nombre de "Concurs de gossos d'atura" cuando sólo había perros Border Collie.

En realidad este artículo no es para explicar el concurso, si no la poca consideración hacia el público y la nula empatía de la organización, aparte de algún detalle digamos que "gracioso".

El concurso comenzó a las 11:15. Nosotros llegamos unos minutos antes y nos sentamos en las sillas que había bajo una carpa (las que no tenían la etiqueta de "reservadas"). Al poco una chica de la "organización" no obligó a dejar las sillas a bastantes personas porque según ella las demás sillas (sin etiqueta) estaban reservadas para las personas que habían comprado el tiquet para la comida. Le dijimos que eso no lo ponía en la pagina web ni en los carteles, ni el el tiquet de la entrada, pero pasó de nosotros. Todos salimos de allí. Un rato más tarde le pregunté hasta cuando pensaban dejar las sillas vacías; respuesta: "hasta que se vendan los tiquets, de momento no hemos vendido ninguno". El caso es que más tarde una persona que conocimos allí se lo comentó a una autoridad y nos dio permiso para sentarnos los cinco. Aquí también funciona el enchufismo: "sentaos pero no se lo digáis a nadie".
Como es normal con esta "organización" mucha gente estuvo de pie y bajo el sol a pesar de permanecer la mitad de las sillas vacías durante todo el concurso.

El broche de oro fue al finalizar el concurso, sorteaban una panera con el número de la entrada. Yo tenía el número 130 y eso que llegue cuando el concurso estaba a punto de iniciarse, es decir, siendo optimistas había menos de 200 personas con entrada numerada.
El sistema del sorteo era sacar tres números por separado: primero unidades, después decenas y después centenas. Ufff!!! Pensé y le comenté a mis cuatro acompañantes: ¡A que lo hacen!... y lo hicieron.

-- El 7, el 4, el 5: 547. (Pasan unos segundos). Nadie lo tiene, volvamos a sortear.
-- El 2, el 6, el 9: 962. (Pasan unos segundos). Nadie lo tiene, volvamos a sortear.
-- El 5, el 3, el 4: 435. (Pasan unos segundos). Nadie lo tiene, ¿Qué hacemos?.

El caso es que pasados unos minutos nos fuimos y no llegamos a saber si en algún momento se dieron cuenta de que mientras en las centenas no pusiesen tan solo el 0 y el 1 nadie tendría el número.

La reflexión final es que no se como aún nos podemos quejar de la crisis con lo mal que se trabaja y lo poco que se piensa. No era el primer concurso que organizaban, era el séptimo. Pensar un poco no viene mal.

11:12 A punto de comenzar.

11:22 Después dela primera participación.

12:34 Con bastantes "okupas".

12:34 Sillas vacías también en la" zona mixta"
13:30 Ya ha acabado... ahora empieza el sorteo.



ALGUNAS FOTOS DEL CONCURSO
 

 

Una parte del público buscando sombra y asiento.
 


¡Quiero irme!. ¡No me gusta! Beee beeeee

sábado, 21 de julio de 2012

¿QUIERES TRABAJAR?


Las cosas que compramos se tienen que producir previamente.

¿Te has planteado que un producto importado solo da trabajo en el punto de venta?.

Un producto fabricado en España (ya se ha visto que en Europa cada uno va por su lado) crea trabajo en todo el proceso productivo, desde los proveedores de los diferentes elementos que componen el producto (materia prima, envases, etc.), pasando por el fabricante, transportista, etc.

¿Cómo quieres encontrar trabajo o que lo encuentren tus familiares o amigos si compras productos importados?. ¿Has mirado alguna vez la etiqueta de lo que compras en el super? ¿preguntas donde está fabricado tu coche?...

Primero mira por tu economía y tus intereses pero, en igualdad de condiciones, compra un producto fabricado allí donde te ayude más a ti y a tus personas cercanas.

No siempre podemos pedir a los demás que solucionen nuestros problemas, debemos ser parte activa.


lunes, 25 de julio de 2011

¿Has escuchado el GONG?... Yo no.



Hace algunas semanas me llegó un correo electrónico de una amiga en el que se anunciaba el Festival Gong 2011. Desde el primer momento me llamó la atención por el tipo de música y, especialmente, por el lugar de celebración de los conciertos: el interior de les Coves del Salnitre en Collbató.
Con mucha facilidad conseguí que tres amigos decidiesen acompañarme al concierto de Luis Paniagua, el sábado 23 de julio, así que inmediatamente compré las 4 entrada a 25 euros cada una. A priori, muy caras pero podía ser algo especial.

Llegado el día del concierto previsto para las 21 horas, los asistentes nos agolpábamos en la puerta porque aún no habían abierto. Pasadas las 9 de la noche comenzamos a entrar por lo que la actuación no comenzó hasta casi media hora más tarde. Además, como no había sillas numeradas ni una fila organizada, cada cual se sentó donde pudo sin haber ninguna ventaja de haber llegado antes o después o haber comprado la entrada con antelación o a última hora.
Mis compañeros y yo nos sentamos en la primera fila de la sala de la entrada, es decir algo lejos del escenario pero aún así en un lugar digamos de “privilegio”.

Las primeras palabras del actuante prácticamente no pudimos escucharlas por el escaso volumen sonoro que llegaba hasta nuestra posición en la cueva. En el momento que parecía que debía sonar algún instrumento no sabíamos si estaba afinando o haciendo pruebas o tocando porque prácticamente no escuchábamos nada. El más mínimo susurro o movimiento en las sillas impedía por completo escuchar la actuación. Llegada la mitad de la velada Luis Paniagua comenzó a explicar las características de los instrumentos que usaba pero a duras penas escuchábamos palabras sueltas de su discurso, hasta el punto que una mujer que asistía al concierto tuvo la valentía de levantarse y decirle al músico que no se oía nada de nada. Éste apenas supo disculparse y dijo cosas insólitas como que la gente no hiciese fotos para que no se oyese el “clic” de las cámaras (casi nadie hacía fotos) o que nos acercásemos más al escenario (cosa imposible) o que, por las características de los instrumentos, tenían un sonido poco potente.

Es evidente que si los instrumentos son poco potentes, desde el punto de vista de volumen sonoro, la actuación se debe limitar a salas con un aforo más pequeño y cercano o bien se deben de utilizar altavoces.

Es lamentable que cobren 25 euros por una entrada a un concierto (ya caro de por sí, pero que cada cual elige si quiere pagar o no) en el que la actuación se queda para consumo propio del músico. No se de quien es la culpa, si del músico por no darse cuenta que su potencial instrumental y de voz no es suficiente para abarcar un espacio de esas dimensiones o de los organizadores por no valorar previamente los mismos elementos o de ambas partes.

Nadie de la organización dio la cara para pedir disculpas y nadie planteó la posibilidad de devolver el dinero de las entradas pese a haber incumplido su parte del contrato: permitir a los asistentes escuchar una actuación musical.

No se si los que estaban más cerca del escenario disfrutaron del concierto, pero una inmensa mayoría lo sufrimos. En definitiva, un cero absoluto para todos los organismos que han participado en la organización del concierto, así como para las personas con responsabilidad dentro de la organización.

Lo que podría haber sido una noche especial se convirtió en un tiempo perdido y un robo desde el punto de vista material.

Lo correcto, desde todos los puntos de vista, sería que se devolviese el dinero de las entradas o, cuando menos, se ofreciese una disculpa formal a todos los que hemos comprado las entradas por internet, ya que disponen de nuestros correos electrónicos a través de los cuales, por cierto, nos han enviado publicidad posteriormente.

viernes, 1 de abril de 2011

LA HOJA DE RESCATE



LA INFORMACIÓN RESUMIDA
 
Cuando un herido grave queda atrapado en un coche, unos minutos de retraso en el rescate pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Los coches cada vez son más seguros y sofisticados y con ello se evitan accidentes y muertes pero, al mismo tiempo, esto supone una dificultad añadida para los equipos de rescate cuando hay un accidente. Los 10 minutos que antes hacían falta para abrir un vehículo y sacar al accidentado ahora, con los vehículos de última generación, se han convertido en un tiempo muy superior. Para hacerlo de forma segura es necesario saber dónde están los componentes de alta tensión, las cargas de los airbags, qué tipo de combustible utiliza el vehículo, cuáles son-los mejores puntos de corte de carrocería, etc.
Toda esta información la puede facilitar el mismo propietario del vehículo si incorpora dentro la hoja de rescate específica de su modelo. Se trata de una ficha (con formato estándar, válido para toda Europa) que incorpora toda la información técnica necesaria para poder abrir un vehículo de manera rápida y segura.
Su utilidad radica en que facilita a los rescatadores información útil para que el proceso de liberación del accidentado sea lo más rápido y seguro posible. Cuanto más rápido sea el rescate más posibilidades de salvarse tiene el accidentado. Se considera que el tiempo máximo entre que se produce un accidente grave y el accidentado llega al hospital debe ser inferior a 1 hora para garantizar un índice de supervivencia elevado. Por ello, cuanto menos tiempo se tarde en el rescate, las posibilidades de sobrevivir o tener secuelas menos graves aumenta.
La ficha de rescate (que colocaremos en el parasol del conductor) de nuestro vehículo la podemos obtener en la siguiente dirección del RACC:


También es importante colocar en el parabrisas el adhesivo identificativo para que los equipos de rescate sepan que el coche dispone de esta información.

CONCLUSIÓN

Se trata de una acción que no nos cuesta nada y que puede salvarnos la vida a nosotros y a nuestros acompañantes.
Como propuesta personal, no estaría de más que esa hoja ya venga incorporada en el vehículo cuando lo compramos, impresa en un material que aporte cierta solidez y resistencia y colocada en un lugar estandarizado.
El papel que nosotros tenemos que incorporar en el parasol no siempre resistirá bien el paso del tiempo y no siempre cabrá en el espacio disponible, máxime cuando muchas veces colocamos allí otros elementos que debemos tener a mano (tarjeta de crédito para pagar los peajes, tickets de los peajes, tarjetas de visita, etc.).
Y mientras los fabricantes incluyen la hoja en los vehículos y los ciudadanos la incorporan en sus vehículos, los equipos de rescate debería tener esas fichas impresas y disponibles en sus vehículos o en la central.